Musas

Musas

viernes, 9 de noviembre de 2012

Pensamientos de una noche de lluvia

No es que no le encuentre sentido a esta vida, es que no lo tiene. Puede que, como ya he dicho muchas veces, sea alguien con la mente puesta en los añorados tiempos en los que quise vivir. Otra época donde seguro todo hubiera sido más fácil para mí. Por desgracia uno no elige dónde y cuándo nacer. Tampoco elegimos las personas a las que conocemos, simplemente llegan y se van haciendo un hueco. El truco puede que esté en no confiar en nadie más que en ti mismo, en tener muchos amigos pero tener uno verdadero: tú. Puede que haya que dejar de tratar como a objetos a las personas y tratarlas como lo que son. Esto último creo que es algo imposible. Los sentimientos que se van creando alrededor de alguien se hacen tan fuertes que hacen que se unan con un lazo, ese lazo que provoca situaciones apocalípticas si llega a ser cortado. Y cuando sucede, todo se viene abajo, ese sentimiento no deja de existir, sino que cambia de posición. Y seguimos aferrados a la persona como si de un objeto se tratase. Como un niño pequeño con su juguete. Estoy harto de esta vida, de tratar y que me traten como a un objeto. Quisiera dejar de sentir cualquiera cosa, oprimir mis sentimientos hasta que éstos no puedan afectarme. Y es que estoy cansado, triste y sobre todo, decepcionado. La vida no es como creía que era,  o al menos como yo creía que iba a ser. De tantas vueltas que da este mundo me parece que me he mareado. Ahora que me he recuperado y veo las cosas de otra manera, no sé ni lo que quiero, lo que sí sé es que necesito algo que cambie mi rumbo y me devuelva la chispa, esa que nunca debí perder.

G. S. Díaz "Pensamientos de una noche de lluvia"

No hay comentarios:

Publicar un comentario