Musas

Musas

lunes, 15 de septiembre de 2014

A lo Monroe.

Como esa actriz del verdadero Hollywood. Sí, con esas películas en blanco y negro, que evocan a una magia que parece que el cine ha perdido. Con ese rojo pasión en los labios, el cabello rubio casi albino y una curvatura de cuerpo que se resalta con vestidos bien ceñidos. Ya no solo en eso te le pareces, ahora contemos los amores prohibidos, fugitivos y trágicos que la marcaron y que compartes. Quizá no fueran tan fugitivos. Ni prohibidos y mucho menos trágicos. Puede que fueran justo al revés a como la sociedad lo ve. ¿Qué por qué? Porque su muerte prematura conmocionó a un planeta entero y está más que idealizada. Como tú por mí. La voz dulce, aunque en distintos idiomas, que esconde algo más fuerte que todo lo dulce. En cambio, hay una gran diferencia, Monroe era mucho Monroe, no solo por lo que significaba, sino porque podía apañárselas sola perfectamente. Quizá fue el egoísmo la que le llevó a empuñar un gatillo de un arma que la convirtió en un mito. En un icono al que no puedes aspirar. Nadie puede. Aunque bueno, quizá estas letras sirvan para algo, como esa peli casera en la que disfrutaba de ella Kennedy.

Gregorio S. Díaz "A lo Monroe"


No hay comentarios:

Publicar un comentario