Musas

Musas

domingo, 14 de febrero de 2016

Señorita rebelde.

Ya no escribo para que me leas, ni para que no me olvides. Puestos a decir toda verdad, ahora te digo, que escribo para no olvidar. Para poder recordar. Porque pasa la vida y cada vez estás más lejos. Cada día más y más. Y aunque me alegro de la tierra de por medio, no puedo zafarme de un tiro de todos mis recuerdos. Ni del ideal adolescente de amor y pasión que dejaste en mi mente. En días como hoy, mi pituitaria huele a la señorita rebelde. A orquídea amarilla disecada por el tiempo. A vainilla líquida, con tilde. A sudor y a tu cuerpo. En días como hoy, mis oídos demandan una banda sonora. Con las canciones adecuadas, las que tengo a ti asociadas, puedo hacer que mis manos te toquen y mis labios, entonces, se retuercen. A veces, y solo a veces, sobre todo cuando no soy dueño de mí ni de mis instintos, cuando bebo y eso me hace ser más salvaje y más asesino, me pregunto qué hubiera sucedido. Qué hubiéramos ganado y perdido, estos años. Porque, como te digo, solo veo en mi memoria a dos idiotas jugando con fuego. Y nunca se acababa la madera en nuestro juego. Pero no, ya no escribo para que me leas. Ay, si cada día hubiera sido catorce de febrero, cuantos sofás hubiéramos derretido y cuántas veces más hubiéramos bailado entre el aguacero.

Gregorio S. Díaz "Señorita rebelde" 


2 comentarios:

  1. Hola Gregorio,somos del colegio Nuestra Señora del Rosario (Dehesas Viejas) de 6º de primaria.
    ¿Nos puedes decir tu correo electrónico para mandarte unos banners para tu blog, ¿por favor?

    UN GRAN SALUDO

    ResponderEliminar